Zygmunt Bauman - Espacio/tiempo
Para el capítulo
espacio/tiempo, Bauman manifiesta el tiempo como un agente fundamental de la
modernidad y el espacio desde sus características que influyen en el individuo.
En general en un primer momento menciona al lugar público junto con las 4
categorías que lo conforman. Después, a los extraños y a través de esto,
analiza al espacio y el tiempo relacionados dentro de la modernidad. Todos
estos puntos los desarrollaré a continuación.
La apariencia de los
espacios públicos predomina desde lo peligroso y la inseguridad. De ahí, la
comunidad pasa por el espacio público, lo evita e intenta pasar el menor tiempo
posible en él. Es así como Bauman señala que la civilidad debe ser una
característica del entorno social donde exista la "provisión de
espacios que la gente pueda compartir como persona pública, sin que se le
inste, presione u obligue a quitarse la máscara" (pág. 104). Es
así como él comunica que las primeras dos categorías están alejadas del modelo
ideal del espacio civil. La primera categoría, atiende a los lugares émicos,
donde la mayoría de edificaciones nadie las conoce, sólo las mira por fuera,
porque según el autor para eso están hechas. Hay un vacío uniforme y monótono
que existe para que los individuos pasen por él a toda prisa sin detenerse a
sentarse o mirar lo que los rodea, es un lugar transitado, pero nadie se queda más
de 3 segundos en él. Los lugares fágicos son aquellos en los que el residente
de la ciudad se convierte en un consumidor y se comparten espacios físicos de
consumo donde los actores se relacionan sin mantener algún tipo de relación
social. Existen para una única tarea, el consumo. Los individuos no quieren
distracciones.
Los no lugares,
comparten algunas características de los lugares públicos pero no civiles ya
que desalientan la permanencia, no se puede colonizar ni domesticar el espacio.
Están despojados de las expresiones simbólicas de la identidad, las relaciones y
la historia, permitiendo la presencia meramente física. Ocupan una gran
cantidad de tramos dentro del espacio público. Por último, están los espacios vacíos,
estos son considerados no visibles, no hay con quien negociar y son lugares no
colonizados que la comunidad muy pocas veces contempla ya que pasan
desapercibidos. Pero, en este caso se debe tener en cuenta que el lugar vacío
depende de quién lo contemple.
Ahora bien, dentro
del tema de los extraños el autor llama la atención a buscar lo diferente, dice
que no se puede evitar toparse con extraños, pero si tratar con ellos
entendiendo que un extraño sólo puede ser considerado así si no se tiene nada
en común que se conecte con él. Si tiene el mismo poder adquisitivo,
si frecuenta los mismos lugares, si tiene las mismas ilusiones no podría
considerarse como un extraño. A partir de ahí, nosotros evitamos a los extraños
por los miedos a la inseguridad y a la diferencia.
Tal y como lo
menciona el autor, antiguamente si se le preguntaba a una persona por el tiempo
y el espacio fácilmente podía responder "El espacio es lo que uno puede
recorrer en un determinado tiempo, mientras que el tiempo es lo que se necesita
para recorrerlo" (pág 120), ahora en la modernidad es diferente,
porque el tiempo es un factor interdependiente e instantáneo. La modernidad
actual es una versión privatizada, donde cada quien es responsable de construir
su propio camino, el individuo tiene el peso del fracaso ya que la evolución se
da día a día y fluye sin tomar un tiempo para parar. De ahí, como
dice el autor, se debe considerar el tiempo porque es un agente primordial para
ver el nacimiento de esta modernidad. El espacio y el tiempo se dividen en
cuanto a la diferencia que existe entre ambas partes. Además, el tiempo avanza
exponencialmente, es el arma de la conquista del espacio y la velocidad de
movimiento.
Para terminar, en la
modernidad la percepción del tiempo es esencial, obsesionada por el tamaño, el
volumen y el territorio. Concuerdo en que nos encontramos en una época de
instantaneidad que rechaza lo durable y tiene preferencia para vivir el
momento. Además, cada minuto de cada día que pasa, se olvida y las cosas que se
realizan dejan de ser relevantes en el momento que pasan, como los conciertos,
los programas de televisión, las películas, los videos etc. Todo dentro de la
modernidad se deja a un lado como los espacios que nos rodean todos los días, no se consideran. Es por eso que me pareció interesante lo que el
autor menciona terminando el capítulo
"Cuando nos
encontremos mañana, tal vez no seamos los mismos que nos encontremos hace un
momento" (pág. 136).
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